Urge la Revolución Fiscal

Revolución Fiscal

Es posible

Hay cambios difíciles de aplicar. Este no es uno de los difíciles. Hace 20 años habría sido imposible. Sugerirlo era escribir fantasía utópica. Hoy las condiciones tecnológicas están dadas para aplicar una revolución fiscal en forma inmediata. Si no se hace esa revolución es por falta de comprensión de lo que es factible o por flojera intelectual.

Qué es pagar impuestos

Es contribuir. Es transferir una proporción de lo que cada ciudadano gana a las entidades de gobierno de todos los niveles: del municipio en que vives, del estado en que ese municipio se encuentra y de la nación.

Todos los individuos que vivimos en sociedad debemos pagar por los servicios que son colectivos, los usemos o no. Los impuestos son para solventar todo lo que esos servicios colectivos requieren. La escuela es necesaria, aunque no tengas nietos que la requieran.

Cálculos y procesos complicados

Si para llegar a la cifra que debes pagar tienes que contratar especialistas en leyes fiscales, el costo de pagar impuestos es elevado. Más elevado es el costo de no pagarlos. Es un costo elevado —por el riesgo de quien no lo paga— y por el costo de las entidades de gobierno que requieren fondos para hacer sus labores.

El más seguro y fácil cálculo es el que nadie tiene qué hacer. En el sistema BECU, el cálculo de todos los impuestos está integrado al proceso de las operaciones que se realizan.

El documento digital ahora pasa de la versión 3.3 a la 4.0. El costo-país es incalculable. Allí está. Esto hace nuestro país menos competitivo. Miles de mentes ahora ocupadas en hacer los cambios para que funcione la versión 4.0, último invento de la gente del SAT. ¿Cómo benefician estos cambios a México y a los mexicanos? Cero beneficios. Solo perjuicios. Solo más costos.

Por eso lo que se requiere es una Revolución Fiscal, no más reformas costosas e inútiles.

Honestidad

Estamos suponiendo que las personas encargadas de la administración de los bienes públicos son gente honesta. El sistema que proponemos no tendría valor alguno si no tuviese la capacidad de impedir la deshonestidad. Esta se impide en forma automática. No requiere vigilancia de unos sobre otros. El sistema es abierto: todo mundo puede observar lo que está sucediendo. Es factible conocer el monto y el origen de los fondos. Está abierta la información que aporta el objetivo de esos fondos cuando se erogan.

Si todos son honestos, las cosas serán más fáciles. El sistema debe tener, de todas maneras, los mecanismos para evitar la deshonestidad por la apertura de todo movimiento a los ojos de todos los ciudadanos.

Cálculos automáticos

Buscamos que todos los cálculos sean totalmente automáticos. Esto solo puede suceder si todas las transacciones —pagos y cobranzas, compras y ventas— se dan estrictamente en forma electrónica. El dinero que no sea electrónico deja de existir. Se convierte en algo ilegal. Pretender pagar o cobrar en alguna forma que no sea con dinero electrónico se convierte en un delito.

Si quieres intercambiar 4 automóviles por 1 casa, no puedes entregar los 4 automóviles y recibir 1 casa. Debes vender los 4 automóviles. Si el que los va a comprar es el dueño de la casa, pero no dispone de fondos electrónicos, hace un préstamo y con ese préstamo te paga los 4 automóviles. Lo que recibiste lo pagarás por la casa. El que hizo el préstamo lo devolverá en forma automática al momento de recibir el pago por su casa.

Todas las operaciones quedaron registradas. Los que venden pagarán impuestos por la venta y los que compran pagarán impuestos al consumo. La Sociedad —todos nosotros, los demás— recibiremos en el erario central esos impuestos a la venta y a la compra.

Producción y consumo

El dinero se puede usar para producir o para consumir. El dinero que se usa para producir no pagará sobre la compra. El dinero que se recibe por venta siempre pagará impuesto por el ingreso. Todas las empresas que producen algo que sirve de insumo para otras empresas, pagan impuesto al momento de ejecutar la venta. Las entidades que compran para producir no pagan impuesto alguno.

Todos los que compramos algo para consumir, pagaremos impuesto al consumo. Los que reciben nuestro pago le dejarán a La Sociedad el impuesto al ingreso. Toda transacción de compra y venta o de pago por servicios genera una transferencia porcentual al erario de La Sociedad, todos nosotros.

Flujo del dinero

El dinero es electrónico y se transfiere de cuenta a cuenta. Todas las cuentas están en un mismo Banco Electrónico Central Universal. Ese banco tiene siempre el mismo saldo flotante. El dinero que sale de una cuenta va a otra. Nunca sale del banco. Siempre es parte del banco.

El sistema está programado para entregar dinero en préstamo a quien lo solicita. Se toma en cuenta el historial del solicitante. Lo toma en cuenta el sistema, en sus algoritmos aprobados democráticamente por quienes participaron en la formación del BECU. Es el sistema mismo el que se encarga de la devolución de ese préstamo, según las necesidades de los involucrados. Si está en la cuenta de quien lo tomó, se toma progresivamente cada abono. Si no está en la cuenta, ese dinero ya regresó al Banco. Ya es nuevamente parte de otras cuentas que lo recibieron a cambio de algo que vendieron —un producto o un servicio— y, por lo tanto nadie ha perdido.

El que lo tomó prestado lo continúa debiendo. El sistema lo sabe. El sistema se encarga de cobrarlo conforme el deudor dispone de fondos.

Ingreso Básico Selectivo

Nadie puede jamás quedarse sin fondos. El sistema reconoce las cuentas que se están quedando sin fondos y de inmediato les abona cantidades aprobadas para que el individuo pueda continuar sobreviviendo. El dinero electrónico regresa casi de inmediato a las cuentas de otros que venden lo que compran con ese dinero básico.

Algunos individuos vivirán mucho tiempo de ese Ingreso Básico Selectivo (no universal). Esto lo sabrá el sistema y lo tomará en cuenta.

Capital para negocios

Cualquier individuo, solo o en sociedad con otros, puede comenzar un negocio. Si no tiene capital, plantea el negocio al sistema mismo. Este conoce todo lo que puede requerirse para determinar la factibilidad del negocio. Uno o varios individuos en sociedad recibirán préstamos para aportar como Capital.

Esto permite que cualquier persona capaz de sistematizar sus ideas y proyectarlas para convertirlas en realidad materiales, puede obtener fondos para levantar un negocio o empresa con dinero prestado por la sociedad misma.

¿Cuántas veces ha fallado? Es un dato que tiene el sistema. Sopesará el tema. La administración de la nueva empresa es un libro abierto, con los datos de funcionamiento disponibles para que el algoritmo interno los tome en cuenta en cada momento.

Son las compras de la entidad productiva lo que las hace libres de pago de impuesto al consumo.

Gastos de HOY

Ya se están erogando miles de millones en timbrar documentos digitales con firma electrónica. Todos esos documentos son del conocimiento del gobierno. Este sigue solicitando declaraciones, a pesar de que todo lo que los ciudadanos venden y comprar o reciben en pago de algo, ya es del conocimiento central.

Ese costo real de esos timbrados se está dando. Entre todos lo estamos pagando cuando vemos que el ancho de banda de Internet está saturado. Dejemos de saturarlo con esos timbrados y hagamos uso de ese ancho de banda a través de las transacciones electrónicas constantes, que también sustituirán las de las tarjetas bancarias de crédito o débito.

Se ahorrarán miles de millones en la sustitución y mantenimiento del dinero en efectivo, en cualquier de sus formas y por cualquiera de sus requerimientos.

Comments

Popular posts from this blog

Digitalizando la vida humana

Practical Benefits of Central Electronic Bank